Aparte de los molinos, esta ciudad es tristemente conocida por la matanza cometida por el ejército sirio contra la oposición popular de corte islamista a principios de los 80. Sus víctimas son aún recordadas en multitud de tiendas, cafeterías, comercios, etc en los que cuelgan sus retratos.
Ya en ruta, camino a Aleppo disfutamos como enanos del sol, del paisaje, de la tranquilidad y de la amabilidad de la gente. Somos invitados una y otra vez a parar y beber té con ellos. Los niños sienten una curiosidad tremenda por esos marcianos llegados en sus caballos de hierro...Cyclotherapy Telebista estaba allí y nos cuentan que Aitor no está bailando una riancheira, está confirmando que al día siguiente nos llovería...
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